Patrones de reversión
Toda tendencia termina algún día. Los patrones de reversión son formas que suele dibujar el precio cuando el lado que mandaba (compradores en una subida, vendedores en una caída) se está quedando sin fuerza y el otro lado empieza a tomar el control. En esta lección aprendes a reconocer los dos más famosos, a esperar su confirmación y a calcular su objetivo. Y algo igual de importante: a decidir si vale la pena operarlos.
Importante: son probabilidades, no certezas. Muchos patrones de reversión se "rompen" y la tendencia original continúa. Por eso existen los indicadores (módulo 3), que ayudan a confirmar, y la gestión de riesgo (módulo 4), que te protege cuando la lectura sale mal.
Doble techo: dos intentos fallidos
Imagina una acción que viene subiendo y llega a 120. Ahí aparecen vendedores y el precio baja hasta 108. Los compradores lo intentan otra vez, el precio vuelve a 120… y otra vez lo rechazan. Ese segundo fracaso dice mucho: los compradores ya no tienen fuerza para hacer un máximo más alto, que es justo lo que necesita una tendencia alcista para seguir viva (lección 1).
Las partes del patrón:
- Los dos techos: los dos máximos parecidos.
- El cuello (o línea del cuello): el mínimo que quedó entre los dos techos. Es el último piso que le queda a la tendencia alcista.
Regla clave: el patrón no está confirmado hasta que el precio cierra por debajo del cuello. Antes de eso, solo tienes dos máximos parecidos, que también aparecen en rangos y en tendencias que luego siguen subiendo.
Qué significa cada palabra: Techo = el precio máximo donde el alza se frenó (las dos veces); Cuello = el mínimo entre los dos techos; Altura = la distancia entre el techo y el cuello; Objetivo = hasta dónde se proyecta la caída: la misma altura, pero hacia abajo desde el cuello.
Ejemplo con números
Dos techos en 120 y un cuello en 108.
- Altura: 120 − 108 = 12
- Confirmación: un cierre por debajo de 108
- Objetivo: 108 − 12 = 96
- Stop razonable: por encima de los techos, por ejemplo en 121 (si el precio vuelve ahí, el patrón falló)
Doble piso: lo mismo, al revés
El doble piso aparece al final de una tendencia bajista: el precio cae dos veces al mismo nivel y no logra hacer un mínimo más bajo. Los vendedores se agotaron. Se confirma cuando el precio cierra por encima del cuello (el máximo entre los dos pisos).
Ejemplo: dos pisos en 60 y cuello en 72 → altura = 72 − 60 = 12 → objetivo = 72 + 12 = 84.
Cabeza y hombros: tres máximos
Es el patrón de reversión más conocido. Tiene tres máximos:
- Hombro izquierdo: un máximo normal dentro de la tendencia alcista.
- Cabeza: un máximo más alto. Parece que la tendencia sigue sana…
- Hombro derecho: un máximo más bajo que la cabeza (parecido al izquierdo). Aquí está la clave: es el primer máximo que no supera al anterior, la primera señal de que los compradores se cansaron.
La línea del cuello une los dos mínimos que quedan entre los hombros y la cabeza. Como en el doble techo, el patrón se confirma con un cierre por debajo del cuello:
Qué significa cada palabra: Cabeza = el máximo más alto del patrón; Cuello = el nivel de la línea del cuello; Cabeza − Cuello = la altura del patrón, que se proyecta hacia abajo desde el cuello.
Ejemplo con números
Cabeza en 130 y cuello en 110.
- Altura: 130 − 110 = 20
- Confirmación: un cierre por debajo de 110
- Objetivo: 110 − 20 = 90
Existe también la versión invertida (cabeza y hombros invertido): tres mínimos, el del medio más profundo, al final de una tendencia bajista. Se confirma al cerrar por encima del cuello y el objetivo se proyecta hacia arriba.
¿Vale la pena operarlo? Haz las cuentas
Que el patrón exista no significa que convenga operarlo. Con el doble techo del ejemplo: entras vendiendo al romper el cuello (108), pones el stop sobre los techos (121) y el objetivo es 96.
- Riesgo por acción: 121 − 108 = 13
- Beneficio potencial: 108 − 96 = 12
- Relación: 12 ÷ 13 = 0.92 a 1 → arriesgas más de lo que podrías ganar. No conviene.
Si el stop fuera más ajustado (por ejemplo 113, justo encima del cuello): riesgo 5, beneficio 12 → 2.4 a 1, mucho más aceptable. El precio a pagar: un rebote normal hasta el cuello (como el que se ve en el dibujo) podría sacarte antes de tiempo. No hay un stop perfecto; hay un equilibrio entre darle espacio a la operación y no arriesgar de más. El cálculo te dice si el patrón vale la pena, no solo si existe.
Errores comunes
- Operar el patrón sin esperar el cierre por debajo (o por encima) del cuello: hasta ese momento es solo una sospecha.
- Ver "cabeza y hombros" en todos lados: exige tres máximos claros y una tendencia previa que revertir.
- Ignorar el volumen: una ruptura del cuello con volumen bajo es sospechosa (lección 7).
- No calcular el riesgo/beneficio antes de entrar.
Resumen
- Los patrones de reversión muestran a un lado que ya no logra hacer máximos más altos (o mínimos más bajos).
- Doble techo/piso y cabeza y hombros se confirman solo con un cierre más allá del cuello.
- El objetivo es la altura del patrón proyectada desde el cuello.
- Antes de operar, calcula la relación riesgo/beneficio: un patrón perfecto con mala relación sigue siendo una mala operación.